En la primera frase te juegas todo el artículo.
Se breve, no aburras, elimina —si puedes— las introducciones que solo ocupan espacio y no dicen nada nuevo o interesante.
El primer párrafo debe ser poderoso. Nadie franquearía esa barrera si no intuyese que vas a hacerle feliz.
Si tienes algo que decir –y nosotros que escucharte, porque esto va de lo que nos apetece a los lectores, no al escritor– , trata de no convertir tu artículo en el aliviadero mental de tus miedos y paranoias… bastante tenemos con nuestras pajas mentales como para soportar las tuyas.
Hay lectores para todo escritor, y escritores que hablan de cualquier tema, por eso nos vendría bien leer un poco antes de opinar y escribir sobre algo; con frecuencia es tan poco valioso lo que aportamos…:
Con el final lograrás (o no) que firmemos el contrato: leerte la próxima vez que publiques.
Escribes para personas sin tiempo, sin demasiado interés, sin ningún compromiso. Son tiempos de cambio para los escritores en este cambio de Era.
Si lo que tienes que decir no es más bello que el silencio, no lo digas.
Anónimo


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