Os invito aquí, al oeste,
donde nadie se siente de ninguna parte
donde nadie deja de hacer nada que le fue encomendado
donde sufrir es lo mismo que desear
y desear que vivir
aquí son todas bienvenidas
aunque repudien el inconformismo
y la obligación de inconformarnos
aunque evadan el deber de ser feliz
e incomoden a quien nos dice
que un mundo nuevo es posible
¿y para qué lo tendría que ser?
¿acaso ellos saben lo que es mejor para todas nosotras?
inútil debilidad
aquí os invito a consumirla
—y de paso si queréis escribís
un poema contando como tenía
que haber sido—
o te lo guardas para cuando
quieras ser otro que no eres
aquí todo da igual
nadie te dirá quien has sido ni serás
(y mucho menos quien tienes que ser)
todos lo desconocemos todo de todos
mucho más a uno mismo
por eso al oeste no nos hacemos fotos
ni nos estrechamos la mano
ni juntamos propósitos para hacer un mundo distinto
al oeste tendrás lo que queda
de la nada que nunca soñaste que poseerías
y solo eso te hará libre de tenerlo todo
Hospital, Bilbao, 19 octubre 2.023


Deja un comentario