Una familia triste
que lo tiene todo para ser feliz:
¿es la vida entonces el intento
de lo inmaterial de provocar el caos
para ordenarse de formas diferentes?
En ese vaivén
de equilibrios y desequilibrios
las personas creemos enfermar y
distorsionarnos, pelear y
perdonarnos, esperanzadas de que tal vez ésta
sea la última prueba.
Pero vuelve a ocurrir para
que el mundo sea mundo y no se detenga
en su infinito trasegar de un orden
a otro.
Por el camino perdemos la compostura,
aprendemos, nos despiezamos,
alguna que otra vez sucumbimos al desánimo porque
nos alteran los convivientes,
porque nos enamoramos de lo imposible,
porque soñamos con ser otra cosa;
y en última instancia, comprendemos
que sólo era la vida poniéndose a prueba
para experimentar las propiedades
de la esencia de la que está hecha.
No sirve de nada entristecerse
porque todo seguirá siendo un milagro.
en familia


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