Al Oeste

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Dudosa moralidad contra un alma solitaria

Me surcaste el mundo
en busca de un acontecimiento
sólo necesitabas a la persona
que te hiciera comprender
la locura que te hacía presa

te habían dicho que
la moralidad
solo es el deseo de la sociedad
de hacernos digeribles
y tú habías nacido para volar sóla

¿cómo puede un ser humano —que no es más que un acontecimiento propenso a perpetuarse—
obviar esos destellos que le hacen salirse del murmullo de todos?
imposible en mentes débiles que no saben
que vinieron para doblegar
la misma moralidad
que les prohíbe y estrecha

y sin embargo se pliegan
todas se pliegan
tienen miedo:
a que la moralidad les acuse
a que la sensatez les haga parecer raros
a que un día todas cambien
y ellas se queden solas de nuevo
sin la mezquina seguridad
de las normas y costumbres,

y perderse el surcar cielos desconocidos
bregar en aguas salvajes
y contemplar su exquisita extravagancia
siendo ella,
al fin y al cabo,
ella



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