Aguantó tantos sueños, tantas noches,
tantos días, sin volverse loco
sin mezclar lo que era real de lo que no lo era,
luchando por no interpretar cada una
de las imágenes:
borrosas, placenteras, locas,
inmóviles, traslúcidas, amorosas, rencorosas,
unánimes, inútiles, simples, tenebrosas;
evadido
del día en la noche,
de la larga noche en el día,
hasta que no supo diferenciar lo que era verdad de la mentira,
hasta que su vida fue un sueño,
y su sueño la vida.
dicen que la locura no se pega, jamás
estuve menos de acuerdo.
Tránsfuga


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