Es inútil describir cómo te sientes
cuando no sabes quien eres
por eso
nos importan tan poco tus consensos
y tus concesiones
divagar ¿para qué?
cuando trato de comprenderlas
más lejos que cerca está nuestra ciudad
escondida —pensaste—; más cerca que lejos
se entremezcla nuestro futuro y
nuestro pasado, nuestro deseo, y
nuestro rencor, nuestras esperanzas y nuestras desilusiones
y es justamente en la intersección
de nuestra ignorancia con la osadía
donde se haya esa ciudad que nos imaginamos para nosotros: un lugar decrépito
(pensamos sin fé: malditos) en serio,
nuestra salvación y nuestro descanso
están cerca de nosotros
aunque nunca lo hayamos sabido.


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