Vivo este día como el ensayo
para el resto de la vida
certeza de que no vendrán tiempos mejores
(tal vez ni peores) y por eso únicos
asumiendo que no comprenderé
ni por qué, ni cómo, ni cuándo,
(inclusive por cuánto) he de venderme
el día que redima esta culpa de estar vivo
contemplando paisajes, cascadas, sufragios…
este día no, mi alma, este día no debe acabar así,
apenas hemos llegado al lugar al que rendirle cuentas
donde empezó este extraño y torpe ensayo
de la que pensé fuera otra ilustración, otras caras, otras simplezas;
y aún así me conformo
Este día


Deja un comentario