Escribir sobre una mentira y
luego pretender legitimidad,
caos alrededor, burocracia familiar,
relaciones que nacen muertas,
una herida profunda
que tarda siglos en purgarse.
Pequeños errores que nos arrastran lejos,
tanto como a vericuetos imposibles de resolver:
vergüenza, atraso moral, desconfianza.
Así me siento y no como un explorador que
busca experiencias de transformación;
miserable, traidor, mentiroso;
sopapo en la cara, mirada de soslayo
que podría ser un abandono.
¿He aprendido la lección?
¿Será esta desventura, aflicción, la que
me salvará de cometer un nuevo error?
Contradicciones insalvables, meritorias,
necesarias, pero cuasi inmerecidas,
ejemplos de humillación, de repatriación a la esencia
del error, mirada a la profundidad
de nuestras más inocentes miserias.
¿Es un camino hacia adelante?
¿Avanzamos hacia atrás?
Oh errores, oh promesas, oh contradicciones.
Hierro vil


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