Qué aburrimiento todas lanzando respuestas de todo y sobre todo
¡yo quiero preguntas!
y personas que mueran entre preguntas:
irrespondidas inútiles y opacas,
heridas de vida
vidas que están inconclusas
Mentes que se han abierto hasta el infinito
y se han perdido en él
y siguen más allá de ningún rumbo conocido
formulando el lugar al que visitar
cuál será mejor, cuál más digno,
qué frontera les separa de ellas mismas,
quien soy yo y por qué tengo esta diáspora
de mentiras e intenciones opacas a mi alrededor
Cuestionando, cuestionando, cuestionando
dispuestas a morir por preguntas
y no por respuestas simplonas que todos conocemos,
alguien que honra y no malgasta conclusiones
capaces de desterrar la poesía que dota de respuestas a extraordinarias preguntas
¿Qué mayor don hay que ser tan sólo
un signo de interrogación?


Replica a azurea20 Cancelar la respuesta