Y miro a los viejos que antes me infundían lástima
y me doy cuenta de que los jóvenes no somos más que ellos,
sólo carne que se mueve más rápido
y observo a los ancianos que antes me infundían respeto
y no veo sino cadáveres ajados que solo han sabido
perder su tiempo
el curioso arte de elegir lo que uno ha de ser,
y lo que ven sus ojos
Decadencia


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